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miércoles, 13 de noviembre de 2019

Design Thinking aplicado al diseño de apps y web

Design Thinking aplicado al diseño de apps y web

El design thinking hace posible que las acciones que se realizan vinculadas a campos tales como el diseño de apps o el diseño web se centren en las necesidades e intereses de los clientes. Esto nos permite obtener productos que cuenten con su aprobación, les proporcionen una agradable experiencia de usuario y les brinden una solución eficiente a sus principales problemas.

¿Qué es el design thinking?

Algunos expertos definen este concepto como una metodología de desarrollo; sin embargo, otros defienden la idea de que se trata de una filosofía aplicable a una forma de trabajar que, en todo momento, ubica a nuestro cliente potencial o buyer en el centro de las estrategias que guían la creación de productos.

En este sentido, supone la aplicación de una serie de procedimientos que buscan el desarrollo de soluciones innovadoras para nuestros interlocutores comerciales. Por lo tanto, los criterios y los puntos de vista de los consumidores juegan un rol fundamental para el desarrollo de un nuevo producto.

Diseño web: objetivos principales del design thinking

Se puede decir que la finalidad de este método es desarrollar soluciones creativas y novedosas que contribuyan a aumentar la satisfacción de los clientes y hagan agradable su experiencia con nuestra marca.

Por otro lado, es capaz de conectar con un alto porcentaje de clientes potenciales de un negocio de forma casi instantánea. Lograr enamorarlos y fidelizarlos también forma parte de las máximas de este sistema de pensamiento creativo.

Diseño UX

Este tipo de diseño, también denominado experiencia de usuario, se enfoca solamente en complacer al consumidor final. Su meta es crear productos fáciles de manipular, intuitivos y que generen un alto grado de interacción.

Por su parte, el design thinking se puede interpretar como un instrumento que hace posible que se complementen los objetivos del diseño UX. Sin embargo, el alcance de esta filosofía también es aplicable a los departamentos de productos y de marketing de nuestra empresa.

Fases dinámicas del design thinking

Para alcanzar resultados satisfactorios con la aplicación de este sistema, debemos tener en cuenta sus cinco etapas, las cuales son:

  • Empatizar: Trata de determinar las necesidades, problemas, gustos, preferencias y aspiraciones de un determinado grupo de usuarios. Por lo tanto, hemos de desarrollar un conjunto de métodos científicos de investigación que permitan conocer a la audiencia.
  • Definir: Tras el análisis de la información recopilada en la fase anterior, determinamos las posibles soluciones a las problemáticas de los clientes.
  • Idear: En esta fase generamos, en equipo, un conjunto de ideas que son analizadas y confrontadas hasta dar con la solución que mejor se ajuste a los consumidores.
  • Prototipar: Realizamos un modelo funcional, de bajo coste, que usaremos para medir el impacto que generará el nuevo producto.
  • Probar: Los clientes finales interactúan con el prototipo creado. De este modo, podemos corregir deficiencias o, si es necesario, reiniciar el proceso.

En conclusión, el design thinking aplicado al diseño de aplicaciones y de páginas web nos permite obtener productos personalizados y completamente centrados en los clientes de nuestra organización.


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